La plaza pública de residencia está disponible para personas con grado II o III de dependencia, que pueden inscribirse hasta tres listas de espera de residencias diferentes. Cuando en algún centro hay plaza, se contacta con la persona para saber si la acepta; en caso de renuncia, se debe escoger en qué lista se quiere continuar. La tramitación se realiza habitualmente a través de la trabajadora social de la residencia, y la aportación económica del usuario se calcula según los ingresos recurrentes, reservando una parte para gastos personales.
Cuando una persona tiene reconocido un grado II o grado III de dependencia, puede apuntarse en la lista de espera para obtener una plaza pública en una residencia de ancianos.
Puede inscribirse hasta tres listas de espera de residencias diferentes. Cada lista funciona de forma independiente en cada centro.
Cuando en alguna de estas residencias se genera una plaza pública, contactan con la persona o familia para saber si aceptan la plaza.
Si se acepta, la persona accede directamente a esta plaza pública.
Si se decide no aceptarla, es necesario escoger sólo una de las listas de espera donde continuar.
En caso de renuncia, existen dos opciones: quedarse en una de las otras listas de espera manteniendo la posición actual, o continuar en la misma residencia que ha ofrecido la plaza, pero pasando al final de su lista de espera.
Hay que tener en cuenta que, si se elige esta segunda opción, la persona sólo se mantiene en esa lista y desaparece de las demás.
También es importante saber que no es obligatorio apuntarse en tres residencias. Puede escogerse apuntarse a una, dos o hasta tres, según las preferencias de la persona o la familia.
Como recomendación, es importante elegir residencias en las que realmente se quisiera ingresar el familiar, ya que la plaza puede llegar en cualquiera de estas opciones.
La tramitación de la plaza pública se realiza habitualmente a través de la trabajadora social de la residencia. Con los datos económicos facilitados por la Generalitat se hace un cálculo aproximado de la aportación que deberá realizar la persona.
Para realizar este cálculo se tienen en cuenta los ingresos recurrentes de la persona. De estos ingresos se reserva una cantidad para gastos personales, y el resto corresponde a la aportación que deberá realizar el usuario por la plaza residencial.
Las plazas públicas de residencia …
La plaza pública de residencia está disponible para personas con grado II o III de dependencia, que pueden inscribirse hasta tres listas de espera de residencias diferentes. Cuando en algún centro hay plaza, se contacta con la persona para saber si la acepta; en caso de renuncia, se debe escoger en qué lista se quiere continuar. La tramitación se realiza habitualmente a través de la trabajadora social de la residencia, y la aportación económica del usuario se calcula según los ingresos recurrentes, reservando una parte para gastos personales.
Cuando una persona tiene reconocido un grado II o grado III de dependencia, puede apuntarse en la lista de espera para obtener una plaza pública en una residencia de ancianos.
Puede inscribirse hasta tres listas de espera de residencias diferentes. Cada lista funciona de forma independiente en cada centro.
Cuando en alguna de estas residencias se genera una plaza pública, contactan con la persona o familia para saber si aceptan la plaza.
Si se acepta, la persona accede directamente a esta plaza pública.
Si se decide no aceptarla, es necesario escoger sólo una de las listas de espera donde continuar.
En caso de renuncia, existen dos opciones: quedarse en una de las otras listas de espera manteniendo la posición actual, o continuar en la misma residencia que ha ofrecido la plaza, pero pasando al final de su lista de espera.
Hay que tener en cuenta que, si se elige esta segunda opción, la persona sólo se mantiene en esa lista y desaparece de las demás.
También es importante saber que no es obligatorio apuntarse en tres residencias. Puede escogerse apuntarse a una, dos o hasta tres, según las preferencias de la persona o la familia.
Como recomendación, es importante elegir residencias en las que realmente se quisiera ingresar el familiar, ya que la plaza puede llegar en cualquiera de estas opciones.
La tramitación de la plaza pública se realiza habitualmente a través de la trabajadora social de la residencia. Con los datos económicos facilitados por la Generalitat se hace un cálculo aproximado de la aportación que deberá realizar la persona.
Para realizar este cálculo se tienen en cuenta los ingresos recurrentes de la persona. De estos ingresos se reserva una cantidad para gastos personales, y el resto corresponde a la aportación que deberá realizar el usuario por la plaza residencial.
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